La enseñanza de los fundamentos de los conocimientos científicos en la escuela teológica

26 Enero 2010
El portal «bogoslov.Ru» publica el texto del informe del presidente del Comité de Educación de la Iglesia Ortodoxa Rusa, rector de la Academia Teológica de Moscú y del Seminario, Arzobispo de Verey Evgenii, presentado el 26 de enero en la sesión plenaria del XVIII Ciclo de conferencias navideñas acerca de la educación.
                                                                                                                                                         Su Eminencia!
                                                                                                                                     Venerables padres, hermanos y hermanas!

Mi informe está consagrado a los problemas de la enseñanza de los fundamentos de los conocimientos científicos en los centros de enseñanza teológica.

¿Qué es la escuela teológica? ¿En qué consiste el carácter específico de la actividad de instrucción?, y, ¿cuáles son los rasgos caraterísticos del contenido de la enseñanza en este centro de estudio?

La escuela teológica es un lugar especial. Aquí preparan al clero, a los pastores de la Iglesia, que realizan los Oficios Divinos, enseñan al pueblo de Dios las verdades de la fe y la piedad- en una palabra, trabajan junto a Cristo en la causa por lograr nuestra salvación. En la realización de su elevado servicio, los mismos pastores deben ser modelos de fe y piedad para los laicos, por eso, en las escuelas teológicas, el proceso de enseñanza está muy ligado al de la educación. En cada seminario existe un templo en el cual los estudiantes rezan y realizan un servio de obediencia en los Oficios Divinos. Precisamente, es en el templo de Dios en donde transcurre el proceso de educación espiritual de los futuros pastores. En esto consiste una de las peculiaridades de la formación espiritual. 

En el proceso de educación los futuros clérigos reciben los conocimientos y los hábitos necesarios a ellos para la realización de su futuro servicio. El núcleo de los conocimientos de los pastores lo compone la teología. Por un lado, a la teología la nombran como al conjunto de las verdades reveladas sobre el Creador y Su Creación, por otro, es el modo del conocimiento del Dios, relacionado con la vida del espíritu humano. La más breve, y, por otro lado, de gran contenido, definición de teólogo– portador de este conocimiento y de este método de conocimiento de Dios, fueron las palabras de Evagrio Póntico, que se pueden parafrasear del siguiente modo: "Teólogo– es aquel, quién reza correctamente." La teología está muy ligada a la vida espiritual, algunos incluso identifican a la teología con la correcta vida espiritual, ya que, precisamente, por el camino hacia la liberación de las pasiones al hombre se le descubren las verdades celestiales. 

En un centro de estudio teológico, además de las verdades teológicas reveladas, se enseña, y el conocimiento científico-teológico, es decir, aquel conocimiento, que surge como resultado de la actividad del pensamiento racional. En cierta etapa de la instrucción, en la academia de teología, la preparación de pastores obtiene su continuación en forma de especialización en un determinado campo de la ciencia teológica, y en la etapa final de la enseñanza se forma al jóven teólogo-científico.

Así, la teología, comprendida de tal manera a como la comprendían en un principio los Padres de la Iglesia, compone el carácter específico de la formación en la escuela teológica. ¿En qué difiere el conocimiento científico del conocimiento teológico, y qué es la ciencia teológica?

Por sí misma la teología no requiere apoyarse en el pensamiento racional como instrumento del conocimiento. Ella es autosuficiente, puesto que es vida en Dios. Las verdades sobre Dios y Su creación se revelan al hombre en la medida en que éste se depure de las pasiones y se acerque a Dios. El conocimiento teológico traspasa todas las asignaturas que se enseñan en las escuelas teológicas. Sin teología es impensable el estudio de la Bíblia, la historia de la Iglesia, la liturgía- cursos de estudios que son centrales en el sistema de las disciplinas pastorales. Las mismas verdades reveladas por Dios, plasmadas en formulaciones dogmáticas, y, también, la historia de la teología, son el objeto de estudio de la asignatura que lleva el nombre de “Teología Dogmática”.

Sin embargo, a pesar de la autosuficiencia de la teología como vida en el Espíritu Santo, la necesidad del método de conocimiento racional y del conocimiento científico surgió desde el principio, al mismo tiempo que surgía la teología cristiana. Esto sucedió por dos causas. En primer lugar, porque el conocimiento de la verdad revelada por Dios era expresado por los Santos Padres de la Iglesia a través de conceptos ya elaborados y de uso general en la cultura de la época correspondiente, y, en segundo lugar, porque el conocimiento teológico era expuesto en lenguaje humano, estructura gramatical del cual está ligado al pensamiento racional.

El conocimiento científico-teológico en Rusia se desarrollaba tradicionalmente en la escuela teológica. Al fines del siglo XIX y principios del siglo XX éste conocimiento tuvo su florecimiento en las academias teológicas. En esta epoca algunos científicos extranjeros incluso estudiaban la lengua rusa para leer en original las obras de los profesores de las academias teológicas.

La relación entre el conocimiento científico y el teológico siempre ha provocado muchas interrogantes e incomprensiones. Precisamente por eso me tendré que detener en este problema.

La ciencia se caracteriza por tener tres componentes: 
1) un objeto específico de investigación, 
2) un método específico de conocimiento, 
3) el carácter específico del propio conocimiento científico. 

Diré acerca de esto comparandolo con el objeto y el método de la teología y también con el carácter del conocimiento teológico.

El objeto de la investigación científica debe ser accesible a los órganos de los sentidos del ser humano o ser modelado de una forma racional. Los fundamentos del ser no pueden ser tales. Por ejemplo, la ciencia no puede elegir como objeto de estudio a Dios, a los ángeles, a la Gracia Divina o a la Divina Providencia. La teología, al contrario, brinda los conocimientos de los fundamentos del ser: sobre Dios, sobre la Creación, sobre la Encarnación, sobre la Redención, sobre el segundo advenimiento glorioso del Señor Jesucristo, sobre la vida eterna.

El método del conocimiento científico difiere radicalmente del conocimiento teológico. El científico en el proceso de la investigación científica utiliza un potente instrumento puesto en la naturaleza humana- el pensamiento racional, o la razón. Este instrumento trabaja según sus leyes, desviarse de las cuales conllevaría a su inutilidad. Estas leyes son descritas por la ciencia que estudia al pensamiento racional- la lógica. La base del conocimiento teológico es la contemplación. Funciona aquí un principio muy simple: has visto- significa que has conocido. Como aquello que cuando un niño, por vez primera, ha visto a su madre la conoce, así también, y el hombre, habiendo percibido a Dios por medio de sus ojos espirituales puros, conoce a Éste.

El conocimiento científico se dividide concretamente en el conocido y el nuevo, se observa una aspiración constante a la ampliación del campo de los conocimientos, y en ciertos casos- incluso a la renuncia, a la luz de los nuevos descubrimientos científicos, de conocimientos hace ya tiempo conocidos y aceptados por la comunidad científica. El conocimiento teológico es estable y constante. Los dogmas cristianos son dados desde el principio, y en el transcurso de la historia fueron afinandose sólo sus formulaciones, su envoltura verbal. Las herejías en la historia de la Iglesia nacieron por la falta de erudición así como por la falta de espiritualidad, de un deterioro en la vida espiritual del portador de una opinión teológica incorrecta.

La ciencia teológica sintetizaba, unía la contemplación teológica de las verdades celestiales al estudio científico de los textos, dejados a nosotros por teólogos de épocas pasadas. Ella era el instrumento necesario para preservar tanto a las Sagradas Escrituras, así como, y a la Sagrada Tradición de la Iglesia Ortodoxa. 

¿Porqué es posible y necesario la aplicación de métodos científicos, racionales, en el campo de la teología?

En primer lugar, porque existe un gran conjunto de textos de contenido teológico, litúrgico, canónigo, histórico-eclesial, que permiten ser estudiados con los métodos de la ciencia. En segundo lugar, la comprensión del contenido de estos textos es imposible sin apoyarse en el sistema de conceptos que existían en la cultura de la época correspondiente . En tercer lugar, la historia de la Iglesia está muy ligada a la historia de las comunidades humanas, y está reflejada en una multitud de documentos históricos que exigen también su estudio.

Así, el objeto de estudio de la ciencia teológica son 1) los textos y 2) los diferentes artefactos– objetos que han aparecido como resultado de la actividad del hombre (documentos, hallazgos arqueológicos, templos, objetos sagrados de uso en la Iglesia y otros). De todo lo expuesto, resulta claro, que los principales campos científicos necesarios para la teología son la filología, la filosofía y la historia. Sin la estrecha cooperación de teólogos, filólogos, filósofos e historiadores es imposible el desarrollo fructífero de la ciencia teológica, y, por consiguiente, la educación superior teológica.

¿Qué da a la teología la filología? El conocimiento de las lenguas antiguas y modernas, el dominio de los métodos del análisis filológico de determinado texto, es uno de los instrumentos necesario para el teólogo. El análisis filológico del texto supone no sólo el aspecto lingüístico. La filología ha elaborado un conjuto de enfoques para analizar la parte sustancial del texto, en esto, el análisis filológico está muy ligado al teológico. Además, el estudio de las disciplinas filológicas da al futuro sacerdote la profundización en los hábitos del discurso oral y escrito, amplía su horizonte cultural. De la importancia de este campo científico en la enseñanza que se imparte en el seminario habla el hecho de que el discurso es uno de los instrumentos básicos del clérigo en la misa, el sermón y en el diálogo como pastor.

Los conocimientos fundamentales de gramática, estilística y retórica se imparten, a los estudiantes de los centros de estudios teológicos, en los cursos de “Idioma ruso y la cultura del habla” y en el de “Retórica”. El curso de homilética que incluye la teoría e historia del sermón, así como también, actividades prácticas de pronunciación de sermones, en mucho, se apoyan en estos conocimientos básicos. Simultáneamente con el estudio de la lengua rusa se imparte el curso de la Lengua eslava eclesiástica, con el cual los futuros pastores reciben una comprensión más profunda de la lengua del Oficio Divino Ortodoxo– que es en realidad todo un tesoro nacional conservado por la Iglesia Ortodoxa Rusa. En el nivel de especialización en teología, en la academia teológica, se imparte el curso “Introducción a la linguística general e histórica-comparativa”.

A partir del segundo año de estudio en el seminario, comienza el estudio de las lenguas antiguas: latina y de la Antigua Grecia. Las lenguas antiguas se imparten en los centros de estudios teológicos como las lenguas de la Bíblia y de las obras de las Santos Padres. Precisamente, la bibliología y la patrología representan la más estrecha unión entre la teología y la filología. En la academia, en los marcos de la especialización en bibliología, se imparten las lenguas de hebreo antiguo y arameo, que permiten leer a la Bíblia en su lengua original. Un curso especial está consagrado a los monumentos literarios de la paleografía hebrea.

Los idiomas europeos modernos: el inglés, alemán, francés, se imparten durante todos los años de educación. El carácter específico de la enseñanza de éstos idiomas es lograr la lectura de textos científicos-teológicos en estas lenguas. 

¿Qué significado tiene la filosofía en la enseñanza de la teología? A la filosofía la nombran como la criada de la teología. Esta definición escolástica-medieval, que llegó a nosotros del Occidente, y que teólogos y filósofos recuerdan con gran dosis de ironía, ¬¬ -separa demasiado a la teología de la filosofía. Yo diría que la filosofía es hermana uterina de la teología, en vez de criada. Y he aquí el por qué. En los siglos XIX y XX los mismos filósofos privaban a veces a la filosofía del status de conocimiento científico, porque el objeto de estudio de la filosofía son los principios del ser, que se conocen por medio de los recursos del pensamiento racional, y tienen un carácter intelectual. La dualidad de la filosofía consiste en que ella al objeto invisible, mental, aplica el método científico, racional del conocimiento. En esto se encierra el punto de contacto entre la filosofía y la teología: ellas tienen un objeto de conocimiento, a saber- estudian los principios del ser.

La filosofía ha formulado un sistema de conceptos ligados a su objeto. Estos conceptos fueron tomados y sometidos a un nuevo análisis por los Padres de la Iglesia en calidad de instrumento racional para la descripción de las verdades divinas. En este sentido la filosofía puede ser examinada como “la criada de la teología”. Además, la filosofía permite describir las leyes y las formas fundamentales del pensamiento racional. En relación a esto, es necesario subrayar el significado que tiene enseñar lógica en la escuela teológica.

Los planes de estudios de algunos seminarios presuponen el estudio de lógica como curso independiente. En el seminario de Moscú, los fundamentos de lógica, se imparten en el curso de Retórica como teoría de la argumentación.

La filosofía, en el seminario, se estudia durante los tres primeros años de estudios. Luego se imparte el curso sobre la filosofía religiosa rusa. Cursos especiales de filosofía son impartidos y en el nivel de especialización en teología, en la academia teológica.

Aunque pareciera paradójico, pero a la par de la valoración teológica, en el estudio de las confesiones cristianas, sectas, divisiones y otras religiones que difieren de la Ortodoxia, se aplican y métodos de la ciencia de las religiones. Una parte considerable de material de estudio de la ciencia de las religiones se utiliza en los cursos de Teología Comparativa, que estudia al catolicismo y al protestantismo, en el de Introducción a las sectas y en el de Historia de las religiones. El curso de Ciencia de las religiones se imparte en los marcos de la especialización en teología en la academia teológica.

La historia es uno de los campos científicos más necesarios para la formación teológica. El método histórico se aplica ampliamente en la enseñanza de las disciplinas teológicas: esto es, en teología dogmática, patrología, y bibliología. Es imposible imaginarse el estudio de la Bíblia sin el conocimiento de la historia de los países bíblicos y la geografía histórica. En la academia se imparte archivística, metodología de trabajo con documentos de archivo e historiografía de la historia de la Iglesia.

En los centros de educación teológica se imparten los siguientes cursos auxiliares en relación a las disciplinas históricas-eclesiásticas : “Historia de Rusia”, “Historia del mundo antiguo”, “Historia de Europa”. 

Las asignaturas histórico-eclesiásticas están divididas en los cursos de Historia de la Iglesia Rusa, que se imparte durante dos años de estudio, y el curso de Historia general de la Iglesia, que recibe ampliación en los cursos de Historia de las Iglesias Ortodoxas Autocéfalas y el de Bizantología. La historia del catolicismo y el protestantismo se imparte en el curso de teología Comparativa.

Las disciplinas de ciencias naturales son estudiadas en el curso de Teología Básica en la parte de apologetica. En algunos seminarios se imparte un curso independiente de “Apologetica”, en el cual se utilizan conocimientos de las matemáticas y las ciencias naturales (física, química y biología). Sin conocimientos en astronomía no se puede enseñar acerca del calendario de la Iglesia y de la cronología bíblica e histórica-eclesial.

Y al fin, es necesario mencionar a la jurisprudencia en relación con la enseñanza de Derecho canónico y de la legislación actual sobre religión en el curso de las “Bases jurídicas de la actividad de la parroquia”; a la sociología y la psicología en relación con la enseñanza de Misiología y de los Fundamentos del servicio social de la Iglesia; a la pedagogía en relación con la preparación, en la escuela teológica, de profesores de disciplinas teológicas, que deben conocer las características metodológicas de la enseñanza de la asignatura a impartir. Y, no está de más, que cada pastor conozca los fundamentos de la edad psicológica.

Y quisiera decir, a manera de conclusión, algunas palabras sobre las perspectivas del desarrollo del componente científico-teológico en los planes de estudios de los centros de educación teológica. En concordancia con las tres etapas de actividad educativa, que en la actualidad se forman en la escuela teológica (en la primera etapa– la preparación del clérigo, en la segunda etapa- la especialización en un determinado campo científico-teológico, la preparación del profesor de una correspondiente disciplina, en la tercera etapa- la preparación del teólogo-investigador), parece oportuno organizar la lectura de un ciclo de tres cursos, en los que se exponga la metodología del trabajo científico. Para el primer nivel de instrucción, en el que se prepara a los clérigos, parece oportuno introducir el curso de “Reglas para escribir un trabajo de calificación”. Para el segundo nivel de instrucción, en el que los estudiantes se especializan en las distintas ramas de la ciencia teológica, incluyendo a la historia de la Iglesia, es necesario el curso de “Fundamentos de la investigación científica”. Para el tercer nivel de instrucción, en el que se prepara al jóven teólogo-investigador, es posible el curso, paralelo, por su idea, al curso que se imparte en el doctorado laico que es el de “Historia y metodología de la ciencia”. Este curso debe concentrar la atención de los estudiantes en la historia y la metodología de la ciencia teológica y la historia de la Iglesia. 

Los planes de estudios de las escuelas teológicas están compuestos de tal manera para dar, por un lado, al futuro clérigo, todo lo necesario para su actividad pastoral en las condiciones actuales, por otro lado- preparar para la Iglesia, en el medio de la jerarquía eclesial, al teólogo-científico. Para el logro de este objetivo es necesario no olvidar que lo principal es la vida espiritual, el poder orar, el conocimiento de la doctrina de la Iglesia y de las Santas Escrituras, de la liturgía práctica, de la homilética. Y a estos conocimientos teológicos y hábitos espirituales se agrega un instrumento auxiliar- el aparato de conceptos elaborados por la ciencia y los métodos del conocimiento racional. 

Les agradezco la atención. 


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