¿Le es necesario al cristiano ortodoxo el yoga?
8.05.2012
Не разу не видел бабушек идущих причащаться, ругающих всех им мешающих. И почему практикующий йогу (...
15.04.2012
А почему так? Идут достойные (не йогини) бабушки причащаться, ругают всех им мешающих чуть ли не неп...
"Радио Богослов": первая передача
17.04.2012
интересно, когда-то существовало нечто подобное, но в молодежном сегменте, т.с.: http://www.tn.rpod...
16.04.2012
На ловца и зверь бежит (все равно думал вам написать). Сергей, я кстати с ваших первых статей начал ...
16.04.2012
С нетерпением ждем передачу "Религиография".
15.04.2012
С Великим Праздником Воскресения Христова! Давно вас читаю, но зарегистрировался только сейчас. Помо...
14.04.2012
Дорогие слушатели, просим не судить строго: но будем рады конструктивным замечаниям и предложениям.
|
Principios del sistema cristológico del Santo emperador Justiniano el Grande16 Agosto 2010
La ciencia histórica secular
unánimemente reconoce la grandeza del emperador Justiniano el Grande
como político.La ciencia eclesiástica, por su parte, lo considera a él, antes
que todo, como una personalidad activa en la historia de la Iglesia y, también, por
otra parte, reconoce su papel destacado como autor de cánones. Sin embargo, en comparación con los aspectos
históricos y canónicos de su actividad, las obras teológicas del Santo
emperador Justiniano, que en su mayor parte están dedicadas a resolver
problemas cristológicos, no han sido objeto de un estudio tan minucioso. En
este artículo el autor analiza tres de los principios para constituir el sistema cristológico del Santo emperador.
El Santo emperador Justiniano se preocupaba por el bienestar y la vitalidad del imperio, lo que era imposible sin la unidad religiosa de los diferentes pueblos que lo habitaban. Por lo tanto, durante todo su reinado, buscó diferentes formas políticas para reconciliarse y unirse con los monofisitas, al menos con la parte más moderada de ellos. La consecución de este objetivo estuvo reflejada no sólo en la actividad política, sino que también y teológica del Emperador[i]. La primera mitad de su reinado y, en consecuencia, el primer período de su actividad teológica (años 518–536), el emperador la dedicó, principalmente, a la afirmación de la formula de “theopaschite”, el segundo (536–565) período – a condenar los “Tres Capítulos”. Estas posturas teológicas fueron dictadas por el deseo de encontrar un lenguaje común con los monofisitas, además del hecho de que los principales opositores de ambas se encontraban entre los polemistas ortodoxos, especialmente occidentales[ii]. Con todo, el Santo emperador siempre mantuvo el principio de fidelidad a la doctrina del Concilio de Calcedonia[iii]. Al final de su más voluminosa obra cristológica Tratado contra los monofisitas, Justiniano, hace un resumen de sus puntos de vista, ya expuestos más arriba, y sostiene, que la suya es la doctrina de los cuatro Concilios Ecuménicos, enumerandolos a todos ellos, y poniendo al final al de Calcedonia[iv]. En su Misiva contra los Tres Capítulos, él, más que todo, apela al Concilio de Calcedonia, añadiendole a este casi cada vez el epíteto de santo, cosa que no es de extrañar ya que el objetivo de esta misiva era demostrar que la condena a los Tres Capítulos no estaba dirigida contra el IV Concilio Ecuménico. En la misiva, Justiniano afirma, que el Concilio no introdujo nada nuevo en la doctrina de la fe, y en todo mantuvo la fidelidad a la enseñanza dada por el Señor a través de los apóstoles[v]. Además, el emperador, en el Edicto sobre la verdadera Fe[vi], nombra, reiteradamente, de santo al Concilio de Calcedonia. Por otra parte, Justiniano utilizaba la terminología y las fórmulas del Concilio para formular su propia doctrina de fe, a veces indicando como fuente directamente al Concilio[vii], otras veces no[viii]. A pesar del uso, por Justiniano, de numerosas citas de los escritos de varios Padres de la Iglesia, tanto orientales como occidentales, es fácil ver, que para él el primer lugar entre ellos, sin duda, lo ocupa San Cirilo de Alejandría. El emperador no sólo con mayor periodicidad se refiere a sus escritos[ix], sino que también hace suya, en su totalidad, la cristología del Santo. Justiniano está convencido, de que en la doctrina del Santo no hay ningún error, sino que sólo una pequeña inconsistencia terminológica, por eso el no rehúye de las citas inconvenientes como, por ejemplo, a la fórmula de “la única naturaleza encarnada del Logos Dios” (μία φύσις τοῦ θεοῦ λόγου σεσαρκωμένη) sino que por el contrario, en reiteradas ocasiones, trata de explicarlas[x]. El emperador, a pesar de la oposición de la Iglesia de Occidente, solemnemente reafirma la doctrina de “theopaschite”[xi], fundamento de la cual la obtuvo de San Cirilo. Y, por último, el treceavo anatema del Edicto sobre la verdadera fe, de hecho, prohibe expresar cualquier tipo de desacuerdo con las enseñanzas de San Cirilo, incluyendo y aquellas que fueron expuestas en las obras que no recibieron el reconocimiento oficial ni del Concilio de Efeso, ni del de Calcedonia, en particular, la de los Doce Capítulos contra Nestorio[xii]. Por lo tanto, otro de los principios del sistema cristológico del emperador – el patrístico – el principio de fidelidad a la Cristología de San Cirilo de Alejandría. Tercer principio – síntesis creadora de la doctrina del Concilio de Calcedonia y de la cristología de San Cirilo de Alejandría. Justiniano estaba convencido de que la doctrina cristológica ortodoxa puede ser expresada en su totalidad solamente a través de la síntesis de la cristología de la doctrina de Calcedonia y la cristología de San Cirilo. Tanto en la doctrina, así como y en las enseñanzas del Santo, está contenida de forma íntegra la cristología ortodoxa, pero su exposición más precisa, en la polémica con el monofisismo y el nestorianismo, sólo es posible cuando se utilizan ambas doctrinas. Así, en la Misiva contra los Tres Capítulos, el emperador, en varias ocasiones[xiii], hace hincapié en lo inseparable de la doctrina del Santo de Alejandría y del Concilio de Calcedonia: “Aquel, quien afirme, que los Doce capítulos de [nuestro padre] San Cirilo están en contra de la verdadera fe, no sólo condena con eso a [nuestro padre] San Cirilo, y a la bienaventurada memoria del [Papa] Celestino y al primer Concilio de Éfeso, sino que también hace una condena acusatoria y al Concilio de Calcedonia”[xiv]. A veces, cuando el Santo emperador utilizaba la formula de la doctrina de Calcedonia, señalaba sobre todo, que así precisamente era como enseñaba San Cirilo, sin mencionar al propio Concilio[xv]. Por lo demás, es fácil encontrarle a esto una explicación. Justiniano, en su polémica anti-monofisita, no podía apelar al Concilio, ya que éste no gozaba de autoridad entre sus oponentes. Al mismo tiempo, el líder indiscutible de los monofisitas de aquel tiempo, Severo de Antioquía, aceptaba sin condiciones la doctrina de San Cirilo, y se consideraba a sí mismo representante de la única, fielmente expresada, Cristología ortodoxa de San Cirilo y, además, consideraba a la Cristología del Santo “la única arma eficaz en la lucha contra el diofisismo de Calcedonia”[xvi]. De esta forma, con la ayuda de pruebas sobre la concordancia de la teología de San Cirilo con la Cristología diofisista, el emperador, buscaba privar a los monofisitas de la convicción de que ellos eran los continuadores de la causa del Santo en la lucha contra el nestorianismo. Es más, durante el debate contra los Tres Capítulos, el mismo emperador utilizaba los logros de su síntesis creadora para lucha contra el nestorianismo. La fidelidad a estos tres principios, aunque y en diferente grado, es caraterística no solo para el santo emperador, sino que también y para otros polemistas ortodoxos de su época, lo que ha permitido a algunos investigadores unir la teología de todos ellos bajo la denominación general de “neocalcedonismo”, uno de los cuales, M.V. Anastos, incluso prefiere a este último término que al de “justinianismo”[xvii], ya que Justiniano fue precisamente la persona que contribuyó al triunfo definitivo de esta corriente en la cristología de calcedonia. [i] El padre Asterio Gerostergios en su extenso trabajo “La política religiosa de Justiniano I y sus puntos de vista religiosos”, demuestra que toda la política religiosa del emperador estaba basada en sus puntos de vistas teológicos. Gerostergios, A. N., The religious policy of Justinian I and his religious beliefs. Boston. 1974. P. 514. [ii] Gerostergios A. N. The religious policy of Justinian I and his religious beliefs. P. 558-559. [iii] El punto de vista por el cual se afirma de que Justiniano siempre guardó fidelidad a la doctrina de Calcedonia, es compartido por investigadores que tienen las más distintas actitudes con respecto al santo emperador: Bolotov V.V. Conferencias sobre la historia de la Iglesia antigua. T. IV. La historia de la Iglesia en el período de los concilios ecuménicos. Parte 3: Historia del pensamiento teológico. M., 1994 (reimpresión de San Petersburgo, 1917). Р. 374. Padre Sokolov Vasiliy. Leoncio de Bizancio: su vida y sus escritos / Leoncio de Bizancio: colección de investigaciones. M., 2006. Р. 433. Gerostergios A. N. The religious policy of Justinian I and his religious beliefs. P. 495. Grillmeier Alois. Christ in the Christian Tradition. Vol. II From the Council of Chalcedon to Gregory the Great. Part 2. The Church of Constantinople in the sixth Century. / transl. Allen P., Cawte J. London; Mowbray; Atlanta, 1995. P. 424-425. Macdonald J. L. The Christological Works of Justinian. (Ph.D. diss., Catholic University of America), Washington, 1995. P. 349. [iv] Justinianus Flavius, imperator, Contra monophysitas // Drei dogmatische Schriften Iustinians, 2nd edn. [Legum Iustiniani imperatoris vocabularium. Subsidia 2] / Ed. Albertella R., Amelotti M., and Migliardi L. (post E. Schwartz) Milan. 1973. Sect. 10, 5 (aquí y en adelante referencias a esta misma edición). [v] Idem, Epistula contra tria capitula. Sect. 61, 24-31. [vi] Idem, Edictum rectae fidei / / Drei dogmatische Schriften Iustinians, ed segundo . [Legum Iustiniani vocabularium Imperatoris . Subsidia 2] / Ed . Albertella R., Amelotti M. y L. Migliardi (Post E. Schwartz) Milán. 1973: p. 154, 24, 164, 3 (aquí y en adelante referencias a esta misma edición). [vii] Idem, Epistula contra tria capitula, Sect. 61, 10. [viii] Idem, Edictum rectae fidei, P. 146, 12; Contra monophysitas, Sect. 110, 2-5 ; Sect. 168, 12-15. [ix] En sólo sus obras escritas en griego, el emperador menciona hace mención Santo por su nombre casi 150 veces! (De acuerdo a la TLG) [x] Justinianus Flavius, imperator, Contra monophysitas. Sect. 15, 4; Sect. 66, 2; Epistula contra tria capitula. Sect. 17, 23; Sect. 49, 9; Edictum rectae fidei, Р. 150, 25. [xi] Sexta anatemas del Edicto sobre la verdadera fe. Idem. Edictum rectae fidei, P.150, 6-7. [xii] Justinianus Flavius, imperator. Edictum rectae fidei, P. 152, 31-32. [xiii] Idem, Epistula contra tria capitula. Sect, 55. 6-8; 61, 18-19; 62, 5-6. [xiv] Ibid, Sect. 54, 41-43: “ὁ τὰ δώδεκα κεφάλαια τοῦ ἐν ἁγίοις Κυρίλλου ἐναντία τῆι ὀρθῆι πίστει λέγων ὑπάρχειν οὐ μόνον αὐτὸν τὸν ἐν ἁγίοις Κύριλλον καὶ τὸν ἐν μακαρίαι τῆι μνήμηι Κελεστῖνον καὶ τὴν πρώτην ἐν Ἐφέσωι σύνοδον κατακρίνει, ἀλλὰ καὶ τὴν ἐν Καλχηδόνι σύνοδον καταδικάζει”. [xv] Idem, Contra monophysitas, Sect. 110, 2-5. [xvi] Padre Oleg Davydenko El sistema cristológico de Severo de Antioquía: análisis dogmático. M. UHST, Р. 58. [xvii] Sidorov A. I. Teodor de Raifs y Teodoro de Faran (alrededor de uno de los autores del "Izbornik de Svyatoslav" 1073) / / Los más antiguos estados en el territorio de la URSS. Materiales e Investigaciones. 1990. M., 1991. Р. 140.
|
Noticias
Sábado, 28 Abril
Viernes, 27 Abril
|











